MIS ACUARELAS, DESDE LOS INICIOS HASTA LA ACTUALIDAD

INICIOS, PRIMERAS ACUARELAS, EXPERIENCIAS Y DESILUSIONES SIN FILTRO.

 

¿CÓMO VAMOS A ORGANIZAR ESTO?
 

  1. COMIENZOS ARTÍSTICOS ENTUSIASTAS Y POCO ROMÁNTICOS.
  2. TIPOS DE ACUARELAS QUE USO.
  3. ¿ADORO TODAS MIS ACUARELAS POR IGUAL?
  4. ACUARELAS DE VIAJE.
  5. ACUARELAS PARA CONCURSOS AL AIRE LIBRE.
  6. ACUARELAS PARA TRABAJO EN EL ESTUDIO.
  7. CONCLUSIÓN GLAMUROSA DE HOY.

 

Antes que nada, debo deciros que no me pagan por este artículo, no digo marcas, pero si quieres saber alguna cosita sobre alguna de ellas sólo tienes que escribirme desde este enlace. Aquí todo lo que diga es mi opinión, que no tiene por qué coincidir con la de otros acuarelistas, pero es igualmente válida.


Dicho esto, entramos en materia:

 


 

1. COMIENZOS ENTUSIASTAS Y POCO ROMÁNTICOS

Ya he contado en alguna ocasión, que me enamoré de las acuarelas cuando era pequeña. Mi madre había pasado, hacía años, por una fase de pintora y unos amigos le regalaron una caja de acuarelas que nunca usó, porque ella pintaba al óleo. Esa caja de acuarelas, llegaría a mis manos de niña y al abrirla, el universo también se abrió delante de mis ojos, o eso me pareció a mí en ese momento. Las adoraba tanto que casi no me atrevía a tocarlas, pero cada vez que podía, volvía a coger la caja para mirarla. Me encantaba la ilustración que tenía en la tapa, que fuera una caja metálica y que fuera tan grande. Y me prometí que algún día aprendería a pintar con acuarela.
 
Aquellas acuarelas, no eran una gran maravilla, por mucho que los ojos de niña se maravillaran con ella. Era una caja grande de acuarelas de calidad escolar, eso lo supe años más tarde, pero ella fue la razón del empecinamiento que me duraría hasta que fui madre y volví a acordarme de que quería aprender esta técnica.
 
Así que, porteando, me decidí a empezar algunos cursos para aprender las técnicas más básicas. Pero como no quería invertir demasiado, porque,... ya sabes, estoy con los niños, si sale algo mal,... si lo tiran al suelo, que patatín que patatán,... al final me decidí a comprar unos tubos de acuarela del todo a cien y un cuaderno de similar calidad, del mismo lugar. Aclaro que no eran escolares, eran algo mejor que eso, pero lo justito. Los pinceles, estaban al lado de las acuarelas, pero ya os adelanto que aún los conservo todos y que uno de ellos es de mis favoritos. Si quieres que hable en otra ocasión de ellos, tienes un formulario de contacto a tu disposición.
 
Podrías imaginar que todo salió mal, pero ¡no! Mis ánimos eran lo mejor de todo y allí donde había poca calidad yo empecé a ver el comportamiento de la acuarela, a pesar de aquel papel grisáceo, tan raro y del que no me fiaba ni un pelo de su consistencia, a pesar de que ponía que era para acuarela.
 
Como la técnica de la acuarela me entusiasmó, no, lo siguiente, decidí probar con materiales de mejor calidad a ver si el comportamiento de la acuarela era aún mejor, y si, lo era ¡aluciné!

Lo que os cuento, mi entusiasmo era lo mejor de todo.

 

2. TIPOS DE ACUARELAS QUE USO.

Mis acuarelas en el estudio





Caja de acuarela de medios godés.

Así que,... estuve mirando en tiendas especializadas y encontré una caja de acuarelas que estaba de oferta por lo que calidad/ precio salía muy bien. Así que me compré aquella caja metálica de acuarelas, que contenía 36 medios godés de distintos colores y con la que empecé a pintar sintiéndome cada vez más cómoda y más segura.
 
Pasé de hacer las típicas prácticas de los cursos, a lanzarme a hacer mis propias ilustraciones. También empecé a pintar en pequeños cuadernitos que me llevaba de viaje y cargué con esa caja, porque me sentía especialmente cómoda con ella. La adoro, se me nota mucho que es mi favorita, porque teniendo otras más manejables, ella es la que siempre elijo.
 
La razón, la buena calidad/precio y porque al tener una gran variedad de colores, tengo favoritos, pero también la posibilidad de hacer otros colores con mezclas y mis favoritos, lo cual aumenta mucho las posibilidades de la paleta.

Pero no por eso, iba a tener menos ganas de experimentar con otras acuarelas, así que,...

 

Acuarelas líquidas.

Realizando prácticas de acuarela, me topé con este tipo de acuarela, que si bien es menos resistente que otras de sus compañeras, la verdad es que tienen unos colores verdaderamente brillantes.

Sus mezclas son fantásticas para ilustrar con colores intensos y te proporcionan un círculo cromático espectacular. Es cierto que puedes subir o bajar el tono sumando o restando agua, pero me encanta la manera en la que dan brillo a una ilustración, en aquellas zonas que requieren de la máxima transparencia y de mucho pigmento.

Por otra parte, hay que decir que estas acuarelas líquidas no se pueden considerar acuarelas propiamente dichas, sino que son más bien, tintas.

No las recomiendo para realizar obras originales, pero sí que son fantásticas para ilustraciones, además, la mezcla con acuarelas en tubo o en pastilla es factible y proporciona mucho brillo a las mezclas y, como te he dicho, el resultado es vibrante.

 

Acuarelas en rotulador.

Antes de atreverme a llevar mi caja favorita a todas partes, compré unos rotuladores acuarelables, con ellos empecé mi primer cuadernillo en el que dibujé y pinté diferentes ilustraciones, empecé con pequeños farolillos, pasé por flores y después a lugares, todo ello con lápiz y estos rotuladores acuarelables, buscando el comportamiento de estos, aunque no sobre un papel adecuado, porque me encantaba la idea de experimentar y gracias a ellos y a un papel de poca absorción, estos materiales me llevaron a una mejor comprensión del comportamiento de mis nuevas acuarelas.
 
Estos rotuladores son hermanos de las acuarelas líquidas, por lo que no las recomiendo tampoco para obra original, sí para realizar ilustraciones con las que hacer merchandising o prints.

 

Caja de acuarela de godés enteros.

Convencida de que debía utilizar mi caja favorita sólo en el estudio, llegó un momento en el que decidí confeccionar una caja de viaje. Como no quería cargar con una caja tan grande, me decanté por una pequeña caja y compré las acuarelas en pastilla entera.

Como cada godé es del orden del doble que medio godé (evidente), debía haber elegido los colores que más usaba, pero en vez de comprar la misma marca, decidí probar otra, además me dejé aconsejar en los colores por otro artista que ya usaba esa marca. Te diré que está bien experimentar y probar cosas nuevas, pero para mi la experiencia no fue buena.

Lo cierto es que cuando estás muy acostumbrado a tu propia paleta es difícil que los colores de distintas marcas sean exactos, en realidad hay ocasiones en las que no se parecen dos colores del mismo nombre ni tan siquiera en el color base y esto es bastante molesto.

Así que, la paleta de otra persona a mi no me acabó de gustar, porque no me sentía cómoda a pesar de que la elección de los colores era muy lógica y funcional. Pero en estas cosas no funciona tanto la lógica como la paleta propia, tengo mis propas manías.

Aun así esta experiencia abre puertas para darte cuenta de esta característica de las acuarelas, que cada marca tiene sus propias mezclas, y me dio pie a querer experimentar más y dar otro paso, aunque eso fue más adelante.

De todo esto, lo más importante es que cualquier color es posible obtenerlo realizando mezclas propias, utilice la marca que se utilice y esto es lo que hay que hacer, mezclas propias.

 

Acuarelas en tubo.

Esta acuarela es para mí, la más versátil de todas. La razón es que se puede graduar la cantidad de pigmento, al igual que con las demás pero, esta además permite trabajar en seco, cogiendo pigmento directamente del tubo para hacer algún pequeño retoque.
 
Además, me gusta notar la consistencia de una forma más directa, si tiene algún tipo de textura, etc. y conocerla. Esto es más fácil de ver con acuarela en tubo mejor que en pastilla, puesto que en este último caso, estando tan compacta, no es tan fácil percibir estas características hasta que la pruebas.
 
Lo que sí que es cierto es que cuando compras tanto acuarela en pastilla como en tubo, la marca suele hacer una descripción de las características de cada una. Estas características de la acuarela suelen ser: pigmentos empleados en la mezcla, grado de transparencia/ opacidad, si tiene algún tipo de textura,... Muy útil para quien no le gusta mancharse demasiado.

 

3. ¿ADORO TODAS MIS ACUARELAS POR IGUAL?


 

La respuesta es, como ya sabrás por lo que has leído antes, que no.
 
La verdad es que de cada una de ellas me gustan ciertas características, aunque alguna marca no me acaba de convencer y no la suelo utilizar normalmente.

Pero tengo marcas de las que estoy enamoradísima, tengo ciertos colores en cada tipo de acuarela y en cada marca, sin los que no podría vivir. Vale, esto es ciertamente una exageración, pero así es para mí acuarelísticamente hablando, y seguro que tal vez en la cocina, al volante o en el gimnasio, a ti te pasa algo similar, me entiendes ¿verdad?
 
Pero lo cierto es que todas ellas me aportan algo, porque dependiendo de para qué las utilice, unas tendrán las características apropiadas y otras no. Por eso elijo la acuarela en función de las necesidades de la obra.

Así que es imposible prescindir de ellas, de ninguna. Alguna, que yo me sé, la llevo siempre aunque sólo sea para un ínfimo detalle final de la obra.

 

4. MIS ACUARELAS DE VIAJE.

Cuando se trata de realizar acuarelas durante un viaje, estas se suelen plasmar sobre cuadernillos. En estos casos, el pequeño formato es más llevadero, porque es ligero y ocupa poco espacio, por lo tanto es fácil de transportar.
 
Las acuarelas de viaje, por las mismas razones, deben ser ligeras y ocupar poco espacio. Por eso es recomendable una caja pequeña o mediana, no excesivamente grande. Generalmente se utilizan acuarelas en pastilla y hay quien utiliza un único pincel de los que llevan el agua dentro. Esto último facilita el transporte de tu equipo de sketching; así se llama si lo que haces es dibujar in situ, se queda plasmado el instante como en un haiku, pero en ilustración (si no sabes lo que es un haiku, tengo una colección en esta misma web en este enlace).
 
Este me parece un equipaje acuarelístico básico para empezar. Después uno va cogiendo sus manías y empieza a llevar alguna cosa más que echó en falta la última vez.

 

5. MIS ACUARELAS PARA CONCURSOS AL AIRE LIBRE.


Los concursos al aire libre son muy exigentes, admiro enormemente a todos los compañeros que suelen ir fin de semana sí y fin de semana también a este tipo de encuentros. Requieren de una destreza y rapidez maravillosas y de una resistencia física que nunca creí que sería necesaria.
 
La ejecución de una sola de estas obras es un espectáculo, así que te recomiendo que si te topas con algún acontecimiento de este tipo, te deleites viendo a los participantes y les des ánimos, se agradecen mucho, la verdad.
 
Pero a lo que vamos, las acuarelas. Recomiendo sin duda una caja grande para poder realizar importantes y diferentes mezclas, hay que tener en cuenta que el formato va a ser considerable y es imprescindible tener la cantidad de mezcla suficiente.
 
En cuanto a las acuarelas, sin duda, es recomendable llevar acuarelas en tubo, porque se utilizan pinceles y brochas que en los godés normales no caben, así que hay que colocar las acuarelas en una caja apropiada, esta será de godés grandes, que no suelen llevar acuarelas incorporadas. Es el artista quien debe colocarlas y rellenar esos grandes espacios.
 
Por otra parte, aunque suelo llevar las acuarelas ya en sus godés, también es interesante transportar los tubos para poder rellenar de nuevo, de ser necesario y, por qué no, dar algún toque final a la acuarela, en seco, de ser necesario.

 

 6. ACUARELAS PARA TRABAJAR EN EL ESTUDIO.

Sin dudarlo,...

todas, todas, todas y disfrutar experimentando, haciendo mezclas y probando cualquier cosa que se me ocurra.

Ya que es mi espacio, en el que me siento en armonía para sacar todo lo que llevo dentro y plasmarlo en el papel aprovecho esos momentos de concentración, lucidez e inspiración para hacer mezclas coherentes y llegar a nuevos finales.

 

7. CONCLUSIÓN GLAMUROSA DE HOY.



La acuarela es una técnica muy agradecida, difícil porque no te deja ningún margen de error, casi que no puedes retocar si metes la pata. Pero por otra parte, su forma de mezclarse, de comportarse con el agua y distribuirse por el papel, es algo mágico y maravilloso, algo que me conquistó desde el principio y me atrapó.
 

Mis acuarelas. Cuadernos.


Me encanta ver a los grandes maestros de la acuarela trabajar y observar sus obras, ver qué técnicas han empleado en qué rincón y deleitarme con la delicadeza de la técnica.
 
No sé si a ti también te conquista esta técnica, pero te invito a disfrutar de la exposición que tengo preparada para ti en este enlace.

Por otra parte, si has adquirido recientemente alguna obra de arte, vas a exponerla en tu vivienda o negocio y no sabes si cumplirá con las necesidades de la obra, para su correcta conservación, puedo asesorarte enviándome un mensaje desde aquí.

 

 

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