BOSQUES INTERIORES

Un rayo de sol atravesaba la
fresca penumbra, rompiendo el silencio visual. Sentía el frescor del lugar que, en pleno verano, erizaba la piel, allí hacía frío. Mi pequeño ser, resonaba con el hervidero de vida y, tal vez, un poco con la incertidumbre de que algo se moviera o se escuchara más allá. Porque el bosque también puede ser peligroso, pero es un camino que, en ocasiones, hay que recorrer.